viernes, 17 de junio de 2011

Estrés


No termino de entender a la gente que vive la vida corriendo de aquí para allá. Intuyo que quizás cuando comenzaron esa carrera alocada, no pensaron que llegarían a la madurez de sus vidas corriendo como si manejaran un fórmula uno, donde ni si alguien muere paran.
 Pero llegado determinado momento, en que notan que esa carrera les está haciendo perder las mejores situaciones de la vida, el contacto con los seres queridos, los placeres que da la vida, en fin, sentires que hemos obtenido a lo largo de la existencia y que pueden perderse por esperar tanto una respuesta, un llamado, algo que nos diga que esa persona tan atareada igualmente piensa en uno.
 Por eso es que yo me detuve, es cierto que pude hacerlo, mi situación no es la misma, pero en el momento que lo hice sabía que económicamente lo sentiría un poco, pero prioricé mi salud y lo que me queda de vida que sólo Dios sabe si será mucho o poco y entonces dejé algunas cosas.
 Hoy estoy bien, gracias a que disminuí mi ritmo de trabajo pude cuidar más mi salud y gracias a Dios estoy mejor, además comencé a dedicarme a cosas que le hacen mejor a mi espíritu que lo que estaba haciendo antes, cuando yo también corrí durante muchos años una carrera alocada contra el tiempo que no me llevó a ningún lado. Hoy puedo decir que salvo un poco de nervios que vive mi hija, por mi parte estoy en paz, hago sólo lo que más me gusta y si bien a veces extraño un poco la vida de relación que tenía eso lo compenso con una vida cultural activa a través de la lectura y de la confección de mis blogs que me gratifican mucho.
 Todo esto viene a cuento de alguien a quien quiero mucho y que por llevar esa vida, a veces pienso que escapando a otra que no buscó, se aturde y ya no le queda tiempo ni para descansar, menos aún conectarse conmigo que represento lo tranquilo y placentero de su vida.
 Pero bueno, allá él, yo hice lo que pude para que pueda desconectarse un poco de esa locura en la que vive, pero él continúa manteniéndola, por lo tanto no seré yo ya quien lo detenga, estamos muy lejos uno del otro, en distancia física y en ascendiente uno del otro, yo no soy nadie en su vida, tiene mujer e hijos, que ellos que están cerca se den cuenta y se encarguen de detenerlo, porque sino después lo lloraremos todos, aunque yo no me sentiré culpable, yo hice todo lo que desde mi humilde rol puedo hacer. Dios quiera que pueda detenerse a tiempo.

Melan

No hay comentarios:

Publicar un comentario